UNA INTERPRETACION INICIAL DEL COMUNICADO DEL CNI-EZLN: QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA

3

El pasado 14 de octubre al finalizar el Quinto Congreso Nacional Indígena que se llevó a cabo en CIDECI-UNITIERRA en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas,  del 9 al 14 de octubre, el Congreso Nacional Indigena y el EZLN emitieron un comunicado conjunto dirigido a los pueblos del mundo, a los medios libres de comunicación y a la Sexta Nacional e internacional, como uno de los resolutivos del Congreso que “determinó iniciar una consulta en cada uno de nuestros pueblos para desmontar desde abajo el poder que arriba nos imponen y que nos ofrece un panorama de muerte, violencia, despojo y destrucción” y al mismo tiempo para nombrar un concejo indígena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país”.

A nuestro modo de ver, éste acuerdo del Quinto Congreso Nacional Indígena tomó por sorpresa a propios y extraños, sobre todo porque la iniciativa tiene que ver con el proceso electoral presidencial del 2018,  y por lo tanto,  el efecto del mensaje: QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA, fue literal y las reacciones fueron inmediatas:

1)DESDE ABAJO, no sabemos a ciencia cierta cuál fue la reacción de los pueblos originarios y de la Sexta Nacional e Internacional ante el comunicado,  pero para nosotros como adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en la Radio Zapatista Sudcaliforniana, acostumbrados ya a la separación radical que tenemos con el modelo político del capitalismo mexicano y su sistema electoral de partidos y candidaturas independientes, nos pareció que la participación en el proceso de la elección presidencial en el 2018 con una candidatura indígena independiente, representaría un riesgo muy grande de contaminación electoral en la práctica social de la resistencia y probables confusiones del pensamiento, aunque el comunicado es claro y puntual de que la participación electoral en el 2018 no es por el poder

El comunicado CNI-EZLN es claro:   “Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos”.

Esto, lo queremos interpretar inicialmente como un acuerdo táctico de resistencia desde abajo y a la izquierda, de la siguiente manera:

Aunque no lo queramos,  en las elecciones presidenciales de 2018, a sabiendas de que millones de mexicanos no votan, tanto los de arriba y como los de abajo verán cruzadas sus vidas cotidianas por el proceso electoral, y de eso se encarga el poder arriba a través de las instituciones político-administrativas, de las organizaciones sociales y empresariales, de los partidos políticos de derecha, de izquierda o de centro; y de los medios de comunicación de paga; ya lo estamos viendo desde ahora y apenas estamos en 2016; entonces, como dice el comunicado si la ofensiva en contra de los pueblos no cesará sino que pretenden hacerla  crecer hasta haber acabado con el último rastro de lo que somos como pueblos del campo y la ciudad, portadores de profundos descontentos que brotan también en nuevas, diversas y creativas formas de resistencias y de rebeldías, la legitimación del nuevo poder capitalista de arriba en 2018 con el PRI, con el PAN, con el PRD, con MORENA o con sus candidatos independientes que están promoviendo, puede hacer crecer esa ofensiva contra los pueblos, y probablemente el CNI y el EZLN, ven en la candidatura independiente de una mujer indígena a la presidencia de la república, por fuera del sistema electoral, que no participa para luchar por el poder, solamente para garantizar un mínimo de organización, abajo, de los no organizados, al margen del sistema jurídico-electoral, o sea, sin registro legal, previa formación de un Consejo de Gobierno Indígena nacional; como lo señala el comunicado, la candidatura independiente de una mujer indígena, sería la palabra del Consejo. Así lo interpretamos en un primera lectura del comunicado.

A diferencia de La Otra Campaña en el 2006 que fue una iniciativa política que poco tenía que ver con el involucramiento en el proceso electoral presidencial, en un sentido práctico implicó un esfuerzo social, material y económico para las comunidades zapatistas y para los grupos organizados en las entidades federativas durante la visita a los Estados de la delegación de la Comisión Sexta del EZLN en 2006 y 2007, tiempo en el cual fue determinante el agrupamiento de cientos de Adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, que al paso de los años se fue reduciendo a su mínima expresión, una vez que había quedado claro en teoría y práctica   que la Sexta  sería una iniciativa claramente anticapitalista. ¿Qué pasó después de un década? Los adherentes a la Sexta se redujeron a su mínimo expresión, al menos eso sucedió en Baja California Sur, donde en La Paz había más de un centenar de Adherentes y ahora solo estamos unos cuantos que se pueden contar con los dedos de una mano.

En 2018, si  en la consulta se ratifica el acuerdo de formar un  Consejo de Gobierno Indígena con una candidatura indígena, encabezada por una mujer como candidata a la presidencia de la República para organizar desde abajo y a la izquierda a los pueblos e individuos no organizados, en 2018 nos podríamos imaginar una movilización semejante a la de 2006 en La Otra Campaña; esta sería en la práctica otra campaña, pero esta si sería electoral, aunque sea autónoma e independiente; y si esto es así implica varios meses de actividades y supone una o varias giras  por todo el país que implicaría un logística electoral, pues ahora si se trata de una candidatura presidencial.

O sea, las pocas fuerzas de la Sexta y de los pueblos originarios organizados en el CNI, estarían concentrados en un esfuerzo colectivo sin precedentes, que implicaría inevitablemente un desgaste y un riesgo grande de desdibujar el perfil anticapitalista, por una sencilla razón: las elecciones presidenciales son parte integrante del diseño del capitalismo mexicano.

Estamos claros que la resistencia y la rebeldía en territorio indígena zapatista y en otros pueblos originarios que ahora forman parte del Congreso Nacional Indígena, no cambia con el acuerdo del Congreso, sin embargo, esta táctica de participar en el proceso electoral de 2018, llevará invariablemente a utilizar una buena parte del tiempo a organizar y difundir esta candidatura independiente, una práctica que parecía ya estaba fuera de la agenda de la Sexta.

2)DESDE ARRIBA, para empezar, hay una primera reacción de la jerarquía eclesiástica en voz de un obispo de Chiapas que aplaude la participación del CNI-EZLN en las elecciones presidenciales del 2018 con una candidatura indígena, queriendo hacer aparecer al EZLN-CNI como si fuera un partido político y como si aceptaran las reglas legales que implica para él la participación en las elecciones; incluso pone de ejemplo lo que está sucediendo en Colombia en el proceso de paz, donde la FARC-EP dejarían las armas en favor de la participación como partido político.

Por el lado de los medios de comunicación de paga, han empezado la ofensiva queriendo atribuir al subcomandante Marcos (que ya no existe) la iniciativa de la candidatura presidencial independiente indígena; incluso han sacado a flote la figura de Paloma Guillen Vicente como funcionaria de Gobernación, hermana de Sebastían Guillen Vicente, para dar a entender una relación política con el poder.

Y donde en verdad retumbó la iniciativa fue en las y los seguidores de Manuel López Obrador, dentro y fuera de MORENA. Como era  de suponerse, las acusaciones de que la candidatura presidencial independiente de una mujer indígena en 2018, no fue una iniciativa  ni del CNI ni al EZLN, sino al Subcomandante Insurgente Marcos (que ya no existe).   Regresó a la palestra nacional la polémica de las elecciones de 2006, según la cual, López Obrador y sus seguidores acusaron al EZLN y al subcomandante  Marcos de haber sido los responsables de que haya perdido las elecciones López Obrador y el PRD y  haber ayudado con La Otra campaña, al PRI y al PAN.

Al conocerse la iniciativa del EZLN-CNI, El propio López Obrador se cura en salud y denuncia que “El EZLN en 2006: era ‘el huevo de la serpiente’. Luego, muy ‘radicales’ han llamado a no votar y ahora postularán candidata independiente”; y que por lo tanto hace 10 años “quienes integran la Iglesia progresista y el EZLN dijeron que no debían votar por nosotros y de forma indirecta ayudaron al fraude electoral de Felipe Calderón”. Si esto dice AMLO, debemos imaginarnos lo que harán sus seguidores  de aquí a las elecciones presidenciales de 2018.

Esta es solo una interpretación inicial de lo que  es el comunicado conjunto del EZLN y del CNI; pero en los próximos meses seguirán las reacciones DESDE ABAJO y DESDE ARRIBA.

La Paz, B.C.sur, a 16 de octubre de 2016.

Radio Zapatista Sudcaliforniana.

Anuncios

Publicado el 17 octubre, 2016 en Sin categoría y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: