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CRONICA DE UN ENCUENTRO CON LA MEMORIA, EL DIEGO Y EL ISAAC

Gilberto Piñeda Bañuelos

 

Inició el ciclo de los CONVERSAtorios que organiza la Brigada Ricardo Flores Magón y el Archivo Histórico del Movimiento Social Sudcaliforniano.

Todo empezó entre tres en pláticas con Isaac y Diego, cada quien con diferentes imaginarios en la cabeza y en el fondo fueron encuentros con la MEMORIA.

Isaac es un joven egresado de la carrera de Comunicación que ha incursionado el diseño gráfico audio-visual  en los medios digitales y Diego  es otro joven que estudia el Doctorado. Al Isacc lo conocí en el pasillo universitario de Los 43 cuando en una ocasión  me  invitó a un conversatorio que como estudiante organizaba junto a Daniela, Génesis y otros jóvenes y jóvenas con quienes tuve una cercanía muy especial durante su carrera y ahora mantengo con Daniela y el mismo Isaac; a Diego lo conocí en uno de los recorridos que se hacemos Alma y yo  los domingos por el Centro Histórico porque una profesora del posgrado los invitó, pero después nos encontramos en la Red Sudcaliforniana de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno allá por septiembre-octubre de 2017. Desde entonces, hemos cultivado puedo decir una amistad muy fraterna y solidaria y un compañerismo  de mucha cercanía que ahora comparto en la Brigada Ricardo Flores Magón junto al Diego, al Isaac, al Miguel, al Left, al Giovanny, al Tito y a la Karlita, que nos reunimos todos los viernes en el Centro Cultural Ricardo Flores Magón que también es sede de la Radio Zapatista Sudcaliforniana y del Centro de Investigaciones Sociales, Sindicales y Laborales A.C. y su Archivo Histórico del Movimiento Social Sudcaliforniano (AHMSS),

Cuando todavía no éramos Brigada, el 14 de febrero de 2018 fue un día extremadamente difícil para mí y para muchos compañeros y compañeras que se acercaron a la lucha por la vida que encabezaba la compañera Marichuy intentando alcanzar las firmas para ser registrada como candidata independiente a la presidencia de la República en su calidad de vocera del Concejo Indígena de Gobierno; fue un golpe muy duro  especialmente a quienes integrábamos la Red Sudcaliforniana de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno que nos había hermanado la ayuda mutua y el trabajo colectivo, ahí estábamos Homero, Alma, Tito, Gilberto, Diego, Bárbara, Antonio, Eloisa, David, Miguel, Left, Karla, Giovanny e Isaac (a Isaac y Giovany  recién los habíamos invitado a integrarse al recorrido que harían el Concejal francisco y las Concejalas del CIG a Baja California Sur el 13 y 14 de febrero), y muy cerca de nosotros las compañeras Diana M. y Diana C., Yuri, Liliana, Nisay, Wendolinne, Ramona, Lorena, Ramsés. Desafortunadamente sucedió lo que sucedió, un trágico accidente casi llegando a Vizcaíno donde perdió la vida nuestra queridísima compañera Eloisa, que nos puso muy tristes y en una crisis colectiva muy difícil de superar.

Para mí, la crisis se agudizó pues se puso aún más complicada  la cosa, ya que  a unos días de la tragedia del 14 de febrero, el 2 de marzo supe que podía tener cáncer en la próstata y fue unos días después que avise a los compañeros y compañeras que ya no asistiría más a las reuniones de la Red, que de hecho para esos momentos, en realidad no supe que estaba pasando en ese hermoso colectivo que era la  Red Sudcaliforniana de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno.

En lo primeros días de mayo me confirmaron que tenía cáncer, y como suele suceder en estos caso “se me vino el mundo encima”  y pensé lo peor; así que me puse a organizar y transformar mi vida personal y familiar a una velocidad que no supe bien a bien como le hice; el asunto fue que cuando inicie el tratamiento hormonal el 18 de junio, trate de prepárame mentalmente para lo que vendría después. Para ese entonces, aunque ya estaba confirmado lo del cáncer yo seguía lleno de incertidumbre, aunque cada día sacaba  fortaleza no sé de dónde mientras una compañera muy querida, Antonieta, pidió en el templo católico de San Martín de Porres, hacer oración por mi salud, y lo mismo hacía un compañero que vive en Coahuila, Joel, que había sido mi compañero en la escuela 18 de marzo y en la secundaria Morelos, que hacia oración en los templos cristianos.

En medio de todo esto, lleno de incertidumbre como dije,  organicé junto a Alma, Daniela, Alejandra e Isabel, a quienes agradezco profundamente, una estrategia de defensa del patrimonio cultural de la zona antigua de la ciudad de la Paz y del panteón de Los Sanjuanes, que yo pensaba que podría quedar en suspenso si no hacía algo antes de la Radioterapia. Ya en los meses anteriores, en medio de mi enfermedad tome la decisión, difícil, de  presentar una demanda de amparo ante la justicia federal contra el Gobernador, el Congreso y el Ayuntamiento por la defensa del derecho humano a la cultura y al patrimonio cultural; y por otra parte, preparamos con la Mirna, Antonieta y Adelina, los testimonios que daríamos por el 40 aniversario de la fundación del Bloque de Delegaciones y Maestros Democráticos de la sección III del SNTE en el mes de octubre, Mirna como fundadora daría el testimonio del Bloque y yo el del Grupo de Acción Popular que estuvieron ligados por sus integrantes; los testimonio los dimos tres días antes de salir a la Radioterapia que recibiría por espacio de dos meses en Guadalajara.

Por esas fechas, antes de partir a Guadalajara, me visitó el Diego a mi estudio de La Casa de Chayito y Raúl, me comentó que como parte del trabajo del posgrado, la doctora Michelinne le había invitado a coordinar un capítulo de un libro sobre las asimestrías y resistencias en el noroeste (en el entorno del Golfo de California )  basado en testimonios  y me propuso que escribiera algún apartado sobre mi experiencia de vida en el movimiento social paceño; sin embrago, como andaban las cosas de mi enfermedad en ese momento casi de inmediato tuve que decirle con mucha pena que no podía colaborar, y así quedaron las cosas.

Días antes de partir a Guadalajara, Isaac asistió al evento organizado por el Archivo Histórico del Movimiento Social Sudcaliforniano en el Flores donde participamos  la Mirna con un  testimonio de 1978 y yo con un testimonio de 1973; a los pocos días, Isaac me envió un correo en el que me expresaba que le habían gustado mucho los testimonios y que estaba pensando documentar mi historia de vida, yo entendí que por medios audiovisuales. Y hasta ahí quedó todo. Por su parte, Diego me fue a visitar a la casa que habíamos rentado en Guadalajara cuando ya llevaba más de veinte sesiones de Radioterapia y volvimos a platicar lo del capítulo del libro, le confirmé lo que ya le había dicho,  y ahí surgió la idea de que en cuanto me recuperara un poco, podría grabar mis testimonios y así podría utilizarlos para el apartado del capítulo del libro; ahí mismo le comenté lo que por correo me había comentado el Isaac, que coincidía en las intenciones aunque cada uno con sus prósitos.

Diciembre y enero fueron de recuperación del tratamiento de Radioterapia y en febrero me incorporé de lleno a la Brigada en sus reuniones de los viernes y a sus actividades, y por otro lado a mi trabajo voluntario en el Archivo todos los jueves, y entre plática y plática, quedamos que un jueves podríamos grabar los testimonios Y así fue. No sé, pero creo que fueron más de cuatro o cinco horas de videograbación, Diego en la Entrevista e Isaac en la filmación; en esas horas les conté casi 50 años de historia desde que estaba estudiando Arquitectura a fines de los 60 cuando tuve el primer contacto con Don Sergio Méndez Arceo, una plática que cambió mi vida para siempre. El criterio sugerido por Isaac y Diego fue contar la historia de vida por cada década empezando por la década de 1970 y hasta la actualidad; fue un testimonio que dio un panorama general del movimiento social donde participé directa o indirectamente; esto que era un asunto de tres, lo socializamos en un Viernes en la reunión de la Brigada  y la filmación sirvió para destacar cada uno de los movimientos sociales que fueron apareciendo en La Paz, y fue que acordamos que la Brigada Ricardo Flores Magón y el Archivo Histórico del Movimiento Social Sudcaliforniano  organizarían los CONVERSAtorios, que empezarían con la década de 1970 el viernes 5 de abril y terminaría el 26 de julio; para empezar en el siguiente semestre con la década de 1980 y así, seguir en el 2019  hasta completar los casi 50 años de lucha y resistencia paceña a los embates del capitalismo sudcalifroniano.

La historia que les conté al Isaac y al Diego empezó un día que estando estudiante en la Universidad de Guanajuato hace más de 50 años,  habiendo sido  practicante católico que asistía a misa y comulgada todos los días cuando estudiaba en la segunda mitad de la década de 1960  donde conocí en una conferencia sobre “Arquitectura Eclesiástica” en el Teatro Principal de Guanajuato, a  un cura que era el Obispo de Cuernavaca llamado Sergio Méndez Arceo que era la figura más representativa de la Teología de la Liberación y de la iglesia de los pobres, que marco para siempre mi proyecto de vida; les conté que cuando estudiaba en Guanajuato fui en varias ocasiones a la Casa del Estudiante Sudcaliforniano en la Ciudad de México ya que era representante  de la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en Guanajuato; y cuando llegue a La Paz terminada la carrera en 1971 empecé a dar clases de dibujo constructivo en la Prepa Morelos.

Les conté que no había pasado mucho tiempo cuando el recién constituido gobierno municipal como primer Ayuntamiento de La Paz y el gobierno territorial en transición al gobierno estatal, intentaron desalojar a las familias de pescadores que habitaban la ribera del estero que había entre la salida a Punta Prieta cerca del antiguo Seguro Social donde termina el Malecón hasta la calle Ramírez, en la loma del cerro conocido como de la Colina del Sol; que eran terrenos baldíos propiedad de un general del ejército, médico militar retirado de apellido Forcada, lugar donde actualmente se encuentran hoy varios desarrollos inmobiliarios; precisamente en las faldas del cerro de la Colina del Sol vivían las familias de pescadores desde hacía muchísimos años, no se cuantos, quienes apoyados por los jóvenes activistas de la Asociación de Estudiantes Sudcalifornianos en México (AESM) que venían de vacaciones, lograron impedir el desalojo en 1972, no fue casual que algunos integrantes de la AESM que me conocían, me pidieran que apoyara como arquitecto a los colonos en la medición de los lotes donde se encontraban sus humildes  viviendas ya que le habían ganado la lucha al gobierno y al terrateniente que se hacía aparecer como propietario de los predios. En esta lucha conocí al Toño el Marino y a  Doña Teco, de ello tengo un recuerdo muy especial, y en el caso de ella para mí fue un ejemplo de lucha y resistencia, que al igual que Don Sergio Méndez Arceo, es otra de las personas que me enseño el camino de la lucha popular insurgente independiente del gobierno, por primera vez aparecida en La Paz. Esta lucha sirvió de ejemplo posterior para otros barrios cercanos como La Ladrillera y la Colina de la Cruz pero que llegó hasta el Sur en el ejido de Caduaño que influenció a Las Casitas ,Agua Caliente y Santiago., pero fue ejemplo también para que los pescadores ribereños del Esterito, la Colina del Sol y del Manglito se organizaran en la Unión de Pescadores Libres y lo mismo hicieran los choferes que trabajaban con los propietarios  de las concesiones de taxi que se organizaron en el Frente Auténtico de Taxistas Independientes… Este es el primer testimonio del ciclo de los CONVERSAtorios que inició el vienes 5 de abril  en el Centro Cultural Ricardo Flores Magón.

La mayor parte de los testimonios de estos movimientos sociales de la década de 1970 fueron semilla que germinó en las siguientes décadas de lucha y resistencia como fue el caso del Grupo de Acción Popular que fue semilla para que surgiera el Partido Revolucionario de los Trabajadores que tuvo gran influencia local en el movimiento social de las décadas de 1970, 1980 y 1990; las jóvenes obreras de la maquiladora ARDEMI símbolo de la lucha organizada de las mujeres que fue semilla del sindicalismo independiente; la organización sindical de docentes, intendentes y administrativos de la preparatoria Morelos que fue semilla del sindicalismo universitario, ya que la preparatoria por cooperación se había transformado en Colegio de Ciencias y Humanidades dependiente académicamente de la UNAM; y algo que no puede pasar desapercibido en los testimonios es la influencia que hubo entre la vanguardia de los movimientos sociales de las revoluciones nicaragüense y salvadoreña que estaba activadas a finales de la década de 1970; la década concluye con la siembra de una semilla que se llamó Bloque de Delegaciones y Maestros Democráticos que germinó en la siguiente década con las corrientes magisteriales democráticas al interior de la sección tercera del SNTE.

Podríamos seguir contando en esta crónica todo lo que conté  en el encuentro con Isaac y el Diego en esas más de cuatro o cinco horas de conversación; pero mejor lo dejamos para después; solo menciono que en la década de 1980 hubo una expansión del sindicalismo independiente, la incorporación al mercado electoral de la izquierda trotskista representada en el PRT en las décadas de 1980 y 1990; el acompañamiento local  a la lucha zapatista desde 1994 hasta nuestros días pasado por los Comités Civiles de Diálogo, el Frente Zapatista de Liberación Nacional, el Frente Zapatista Sudcaliforniano, La Otra Campaña, la Radio Zapatista Sudcaliforniana y  las Redes de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno y al final   la Brigada Ricardo Flores Magón. Son casi 50 años de esta historia de vida que ahora se encuentra hace una década con una lucha antiminera, con los despidos de trabajadoras del calamar y la defensa del derecho humano a la cultura y al patrimonio cultural.

No quisiera aparecer como un pedante, porque las historias de vida se prestan aumentar el ego de las personas, pero quiero decirles que yo me siento muy feliz con esto, me alienta el espíritu, me refresca la memoria y me oxigena la mente, pero sobre todo el corazón que está a la izquierda del pecho que me late más rápido pero en calma, porque todo lo que me ha pasado en la vida lo he hecho con el corazón en la mano,  aunque debo reconocer que fueron muchos los errores y probablemente también hubo muchos agravios a mi familia y a compañeros y compañeras de lucha, a quienes pido de antemano disculpas si así fue, pero tengan la seguridad que si sucedieron, fueron involuntarios; sin embargo no puedo dejar de decir que me siento muy contento, sobre todo porque lo estoy haciendo en medio de un tratamiento médico que termina hasta el 2021, pero que estoy convencido que esta guerra contra el cáncer la vamos a ganar. Las batallas más difíciles ya las ganamos.

A partir de Ahora, cuatro cosas pueden pasar:  uno, el Diego puede escribir el apartado del capítulo del libro; dos,  el Isaac puede hacer ese documental que está pensando y construyendo, que bien pudiera utilizarse para video-tesis profesionales lo cual no tendría precedente;  tres,  la Brigada puede contribuir a rescatar la memoria del movimiento social con los CONVERSAtorios; y cuatro,el Archivo tendrá un registro documental para la población que le interese el movimiento social….. Y yo me quedo tranquilo, recordando a mis 69-70 años lo que fueron estos casi 50 años  en el terreno del movimiento social.

Con lo que pasó en el primer CONVERSAtorio  sobre COLINA DEL SOL. Primera resistencia al desarrollo inmobiliario en El Esterito, la tarde-noche del viernes 5 de abril en la planta baja del Centro Cultural Ricardo flores Magón sede del AHMSS, hay una quinta cosa que pude pasar: que se acerquen los auténticos protagonistas del antiguo movimiento social, es decir las personas que aún viven y participaron en esos movimientos sociales de las décadas de 1970, 1980 y 1990, tal como sucedió en este primer CONVERSAtorio. Miren que importante: nos acompañaron dos hijos de Doña Teco (q.e.p.d.) dirigenta de la primera generación de luchadoras barriales de la colina del Sol en los 70´s (Rosita y Cruz), Miguelito dirigente de la lucha de la colina de los 80´s y Coral, la hija de Betty (q.e.p.d) también luchadora social de la parte oeste de la Colina del Sol en los 80´s; estuvieron también dos trabajadoras de la maquiladora Ardemí (Cecy y Maria Esther que fue Secretaria General del sindicato); y dos integrantes del viejo PRT entre 1976 y1994, Silvia y Gina; asistió también un joven estudiante y una joven;  y toda la Brigada Ricardo Flores Magón(Left, Giovanny, Isaac, Gilberto, Tito, Karla y Diego, sólo faltó Miguel que no pudo asistir). Ojalá que nos encontremos con más personas de la época en los CONVERSAtorios que siguen.

El próximo CONVERSAtorio será el viernes 3 de mayo a las 7 de la tarde:1973: EL GRUPO DE ACCIÓN POPULAR, una semilla de la izquierda sudcaliforniana que fue el origen de partido trostkista que llevó el nombre de Partido revolucionario de los Trabajadores y que se disolvió localmente en 1994, año del levantamiento indígena zapatista en el hermano estado de Chiapas.

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